SI callarse cuando conviene fuera una virtud, los que nos piden el voto estos días son el mejor ejemplo de su ausencia. No sé quién dijo que cuando uno no puede mejorar al mismo silencio lo mejor es no abrir la boca. De Europa y su futuro poco. Ucrania, el rescate de bancos, inmigración, el balance de las políticas de austeridad no caben en el debate. Y sin embargo...
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