Y si se quiere triunfar sobre las mujeres en la política, aunque solo sea en un debate televisivo, vana es la actitud paternalista y condescendiente de Cañete
A Cañete, que quiso convencernos de que no abusó de una presunta «superioridad intelectual» sobre Valenciano para que no lo motejasen de machista, podríamos decirle sarcásticamente aquello que la sultana...
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