SI les hubiesen puesto delante la palangana de Pilatos se habrían lavado en ella las manos que acababan de estrecharse entre sí. Cinco eran, cinco, los eurocandidatos que debatieron el jueves en Bruselas pocas horas antes de que Arias Cañete se pusiera la zancadilla a sí mismo delante de Elena Valenciano. Los cinco aspirantes a presidir la Comisión. Una presentadora...
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