«ERA un torbellino, un auténtico tifón, un látigo para los contrincantes. Sus declaraciones eran intempestivas; sus salidas de tono, constantes». Ese es el comienzo del retrato que hace de Isabel Carrasco, asesinada el lunes en León, uno de los informadores que dan la noticia. Aunque le reconoce que «tenía también sus fieles seguidores» (¿cómo explicar, si no,...
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