Occidente no ha movido todavía un dedo para liberar a unas niñas que querían educarse en su cultura
SUCEDIÓ en Nigeria, pero como si hubiera ocurrido en el piso de al lado. Que hayan pasado tres semanas desde que casi 300 niñas fueran secuestradas por extremistas islámicos de la escuela a la que asistían, sin que ni una sola haya sido rescatada, es una vergüenza,...
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