Aznar fue a presentar a Cañete con la educada distancia afectiva de un padre divorciado en la Comunión de un hijo
ENTECO, fibroso, moreno, con su habitual expresión más seria que solemne, José María Aznar levantó ayer en Madrid una obra maestra de elusión retórica. En un discurso de quince minutos, pronunciado para presentar a Arias Cañete, se las apañó para cumplir...
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