SORPRENDE, al tiempo que indigna, la ligereza con que en el País Vasco se están olvidando los crímenes de ETA, cuando la banda terrorista ni siquiera se ha excusado por ellos ni entregado las armas. Sorprende sobre todo que el Gobierno vasco actúe como si eso perteneciese a un pasado remoto –las Guerras Carlistas, por ejemplo– y no a uno inmediato, del que quedan...
Suscribete para leer la noticia completa:

