No hay nadie mejor que los llamados sindicatos para detectar dónde se asa un capón y dónde se cuece un puerro
QUEVEDO nos enseñaba que es habilidad españolísima comerse un puerro y representar un capón. Antaño esto se hacía por la negra honra de no querer que se supiese nuestra necesidad y laceria, según el ejemplo del escudero del Lazarillo, que tomaba una paja...
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