A poco más de un mes para el comienzo del Mundial de fútbol, Brasil no ha logrado disolver las dudas que se generaron cuando, hace ya siete años, fue elegida como sede de esta cita. La decidida apuesta de la FIFA –y más tarde del COI, con los Juegos Olímpicos de Río– por una economía emergente y en plena transformación social conllevaba riesgos, algunos difíciles...
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