Nada hay más deprimente que un ascensor permanentemente estropeado, como el de la serie «Bing Bang Theory»
POR las tardes, de vuelta a casa, tomo el metro en la estación de Chamartín, probablemente la más lujosa estación de metro del planeta. Desciendo hasta el cuarto nivel por unas empinadísimas escaleras mecánicas que producen vértigos metafísicos. Solía evitarlas...
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