De Madrid a Andalucía, se veía venir: la formación parece un fraude convertido en maná para empresarios, sindicatos y políticos. La manifiesta laxitud en el control administrativo de las subvenciones a la formación se ha traducido en una cueva de Alí Babá sindical y empresarial en la que todos robaban y a nadie daban explicaciones mientras el motor se engrasaba,...
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