La Constitución no es una carta otorgada, como dan a entender los separatistas, sino el fruto de un diálogo
ES realmente trágico que el debate político nacional, la estabilidad del país y hasta el futuro de España giren en torno a una falacia construida por el nacionalismo y sus compañeros de viaje. A una peligrosa trampa en la que han caído todos los gobiernos...
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