Es la tradición española. A los adversarios, gloria bendita. A los nuestros, por saco; como son los nuestros nunca se van a enfadar
SONÓ el teléfono con una llamada de propaganda. Pero esta vez no era la puñetera niña de Vodafone. No por nada, sino porque no era la hora de la siesta, y la puñetera niña de Vodafone tiene la puntería de llamarnos precisamente cuando...
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