Con su cimarrona insolencia fugitiva, a lo Thelma y Louise, Aguirre ha pasado por el carril bus a los antisistema
CON esta mujer tan singular, genéticamente incapaz de dejar indiferente a nadie, cualquier anécdota es susceptible de convertirse en categoría. Ese arranque cimarrón de Esperanza Aguirre, ese desplante de chulería castiza y chamberilera, esa insolencia...
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