Mucho antes de que llegaran los viajeros románticos para elevar al bandolero de Sierra Morena a figura mítica, era una peligrosa aventura hacer el Camino Real de la Andalucía en el muy ilustrado y racional reinado de Carlos III. Si los salteadores de caminos no te robaban en el desierto de Sierra Morena o de La Peñuela, en el Reino de Jaén, los ladrones te afanaban...
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