Más allá de la pobreza sobrevenida, del paro de larga duración y de las esperanzas perdidas, está Cáritas. Y Dios la guarde
MIRE, Montoro, hombre, vamos a dejar tranquila a Cáritas. Discuta con quien quiera, con los economistas, con la oposición, con los contribuyentes; sáquenos el dinero que le dé la gana, que de todos modos ya lo hace, para sostener esa inmensa...
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