Sobre Quito vuelan nubes que parecen acantilados blancos, espejismos de un desierto de agua, sobre unas montañas tan verdes y con tanta pendiente que en la umbría las sombras parecen ríos oscuros. También hay volcanes nevados. Anochece y la constelación de Orión se llena de estrellas que no he visto desde otros lugares mientras abajo son las poblaciones remotas...
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