Tras irrumpir con su destemplada matraca en el velatorio de Suárez, Mas se merecía un portazo por falta de elegancia
CASI que se podía haber ahorrado el Constitucional los 37 folios de prosa jurídica, que de todas formas no se van a leer los talibanes del soberanismo: después de haber irrumpido con su matraca en el velatorio de Suárez, Artur Mas se merecía un...
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