Adolfo Suárez representa a esa clase política que los españoles hemos perdido para siempre. Él reúne muchos de los valores y virtudes que se presumen a un representante de los ciudadanos.
Su valentía, lucidez y capacidad de diálogo son aptitudes que no vemos en la clase política española, y aunque se dice que todo gran hombre necesita su propia revolución, a él...
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