El caso de la menor de Sabadell que propina una paliza a otra, tolera que una tercera (que no hizo nada por impedir esa violencia) grabe la secuencia de golpes y la suba a la red, y, finalmente, justifica la acción en internet no es un hecho aislado. Acuden a la actualidad con demasiada frecuencia estos ejemplos de brutalidad juvenil «porque sí», como motivo...
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