Me comentaba una joven madre que le habían confirmado que el niño que esperaba tenía síndrome de Down. Contaba esta mujer que muchos le preguntaban si pensaba tenerlo, a lo que ella respondía: ¿y qué hago, lo mato? Ante esa evidencia muchos no contestaban o su respuesta era «no lo digas así». Es una realidad muy dura y, aunque traten de llamarlo «interrupción...
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