Si el marco eléctrico ahoga y desalienta a las grandes compañías qué no les sucederá a consumidores, pymes y autónomos
SABIDO es que el dinero carece de nacionalidad porque es en sí mismo una patria. Si tuviese alguna bandera sería la suiza pero goza de mala fama como acaba de comprobar Paco Granados. En cualquier caso no resulta de buen gusto blasonar de capitales...
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