Nada de amarillo o rosa, ninguna complacencia narrativa, cero morbo. Hay solo humillación, dolor y muerte
NADA enmascara mejor un infierno que otro infierno excedido en espectáculo. La narración truculenta nos estraga ojos e inteligencia, y anestesia nuestro escaso poder de plantar cara. Los dictadores saben la eficacia de hacer correr relatos legendarios acerca...
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