Que la oposición socialista, hace tan solo dos años en el Ejecutivo, utilice la lucha contra la inmigración ilegal, un asunto que debería ser de Estado, como arma arrojadiza contra el Gobierno del PP –y además haciendo uso de una vil estrategia carroñera– resulta ya de por sí lamentable. Pero que encima su todavía líder, que llegó a ser titular del Ministerio...
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