La política italiana ha hecho un arte del vértigo de asomarse al abismo con la experiencia justa para detenerse al borde
ENTRE los muchos motivos para admirar a Italia, un país que ha hecho del arte un refinamiento y del refinamiento un arte, está eso que el colega Rubén Amón llama con afortunado sintagma el «coeficiente de desdramatización», un factor de pragmatismo...
Suscribete para leer la noticia completa:

