Barcelona es la sede de numerosas empresas alemanas en España. En la mayoría de los casos el nombre de la filial va acompañado de un adjetivo: «española», «hispana», «ibérica»; o directamente «España». Los empresarios alemanes tienen muy claro que están aquí porque es España, y su mercado es de 47 millones de habitantes y no uno reducido de siete. Pagan impuestos...
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