El tardío gesto cesáreo de Rajoy deja un desgaste severo en el PP andaluz y una fractura en la autoridad de Cospedal
Y al final llegó la marianada. Ese gesto de delectación sorpresiva que caracteriza los poderes cesáreos. Camino de Turquía, el dedo de Rajoy se elevó para señalar a un aspirante tapado y dejar claro que al líder estatuario no le gusta que le cocinen...
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