Escribir es para mí un respirar, un día a día. Y no conozco mayor felicidad que escribir sobre el papel de la vida. Es como vivir dos veces: en la realidad, y por escrito, lo cual no quiere decir que no sea verdad lo que se escriba, sino que, al escribirlo, se transforma la vida en otra cosa. Verbigracia, ¿no es gracioso este adverbio que ya nadie utiliza?, el...
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