Hay mucho de arrogancia moral y social en la preeminencia que se concede a sí misma la industria del espectáculo
SI los guionistas españoles aplicasen al cine y el teatro el ingenio que derrochan en las entregas de premios tal vez sus obras alcanzasen más y mejores recompensas internacionales que esos endogámicos Goya con los que autocondecoran su talento. Hace...
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