Si Zapatero nos empachó de ideologismo, hemos pasado al extremo opuesto, a la gelidez de la desnuda gestión política
AZNAR quiso cambiar España pero se olvidó de cambiar a los españoles. Se olvidó de la pedagogía nacional y le salió caro. Rajoy tropieza hoy con la misma piedra. Está cambiando España con sus reformas, pero se echa en falta una ideología social...
Suscribete para leer la noticia completa:

