Sin necesidad de hacer públicas sus salidas, idas y venidas, los Príncipes de Asturias compatibilizan su agenda oficial con una vida familiar que en los últimos días los ha llevado a celebrar con absoluta discreción el cumpleaños de Don Felipe o, el viernes, de manera más informal, un almuerzo con las Infantas en una pizzería. No hubo cámaras. Ajenos a la nube...
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