En las dehesas extremeñas se pueden observar hoy unas diminutas flores amarillas que tejen una alfombra para la vista, mientras los cascabillos de las bellotas caídas siguen colgados en las ramas de las encinas. Ramón Margalef, en «Ecología», nos cuenta que hay diatomeas que viven en la arena de la orilla y que pueden predecir lo que va a suceder ya que, antes...
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