Se acaba el poder y los teléfonos enmudecen al día siguiente
ALLÁ en el siglo XVIII nadie daría medio penique por James Boswell. El noble escocés, señor de Auchinleck, abochornó a su familia con su biografía de tarambana borrachuzo. Abogado y escritor, se pulió todo su patrimonio en un espectacular rally por tabernas y casas de lenocinio. Los retratos de época...
Suscribete para leer la noticia completa:

