El pragmatismo marianista tiene un precio difícil de eludir. El desgaste de la política sin empatía, o sea, antipática
CONTRA lo que sostiene la eficaz propaganda de la izquierda, el PP no tiene un problema de autoritarismo ni de deslizamiento radical. Sus principales dificultades actuales se relacionan justo con lo contrario, con el desencanto de ciertos significativos...
Suscribete para leer la noticia completa:

