Era el de Manu un periodismo puro, fresco, audaz, cardinal, romántico, impregnado del magnetismo de la aventura
EN los años setenta los jóvenes aspirantes a periodista soñábamos con ser como Manu Leguineche: reporteros de trinchera, viajeros cosmopolitas, cronistas de sombrero panamá y blog en los escenarios convulsos del planeta. Como a la mayoría nos faltaban...
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