Era difícil distinguir la celebración en Pekín, Nueva York, Londres, Río o Madrid. Somos cada vez más iguales
EXCEPTO en España, donde cada presidente de autonomía habló para su parroquia, nunca el mundo fue tan global como esta noche de fin de año. Era difícil distinguir la celebración en Pekín, Nueva York, Londres, Río o Madrid. Puede que en el vestuario de...
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