En las tiranías de ayer, como en las de hoy, descubrimos un rasgo común: el triunfo del dinero sobre los gobiernos débiles o corrompidos
ESTE folletín de la subida de la luz tiene su miga y su intríngulis, entre trágicos y grotescos. El folletín ha sido tan ameno y bizantino que la gente, aun en medio de su laceria, ha tomado su final desolador (una subida que...
Suscribete para leer la noticia completa:

