Existen horizontes bárbaros, en donde el tiempo no pasa. Donde el Zar, Stalin, Putin es lo mismo
DEBEMOS a Shalámov los primeros relatos de lo que habría de ser vergüenza mayor del siglo: eso que, a partir de Solzhenitsyn, llamamos «archipiélago Gulag». A diferencia de su equivalente nazi, duró más de cincuenta años. Pero venía de atrás: de la noche de los tiempos...
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