No se puede decir que 2013 haya sido un año bueno. A la vista de lo que viene, en 2014 tendremos que añorarlo
¿POR qué, de nuevo, esta melancolía? La Navidad no le concierne, se dice. Él ha blindado su vida frente a la creencia: religiosa, como de cualquier otro tipo. No es un empeño personal. Tan sólo una exigencia del oficio. La que fija Platón hacia el final...
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