Todas las mañanas le daba los buenos días a la nación, «Buenos días, España». Entonces en Barcelona se podía decir «España»...
ME pregunto pidiendo el verso emprestado a Juan Ramón Jiménez: «¿Cómo era, Dios mío, cómo era?». Y el viejo transistor me responde con la voz de la sintonía mañanera. Hasta con su musiquilla. Después que Luis del Olmo le haya dado los...
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