Este Curro el de Andrea, mancebo de botica, aún no ha escrito la historia que ya estamos soñando
YO imagino una plaza con ochenta capotes, mecidos por las manos que pararon el tiempo una tarde en Granada que aún no ha terminado. Que quedaron parados los relojes entonces y el agua de las fuentes que lloran en la Alhambra cuentan que se detuvo para ver el prodigio....
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