No sé qué me encontraré cuando abra mi casa en la aldea; qué especies se habrán instalado en mi ausencia, además del frío, ese animal del invierno. El año pasado resultó que había un lirón careto durmiendo en la despensa. La hibernación es un estado tan profundo que el lirón no se despertó al ponerlo en la palma de mi mano, y sólo al darle el sol en el antifaz...
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