A Méndez, cercado por el escándalo de las facturas falsas, se le debe aparecer de noche el fantasma de la PSV
A Cándido Méndez, cuarenta años en UGT, la mitad de ellos como dirigente, le está ardiendo una hoguera en los pies sin tener vocación de Juana de Arco. Por las noches se le aparece el fantasma de la PSV, la cooperativa-fraude que provocó la caída de Nico...
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