El arrepentimiento redime el alma del cristiano. La culpa del ciudadano, no
ES proverbial el desasosiego que experimenta el lector primerizo de Baruch de Spinoza, al chocar con el glacial pasaje en el cual el filósofo desecha la pretensión redentora del arrepentimiento: «el que se arrepiente de lo que ha hecho es dos veces miserable o impotente». La extrañeza...
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