Si tuviera que injuriar a Wert, lo llamaría más bien antifranquista, porque cuando se crece es cínico y cuando se hunde es sensiblero
COMO matar a Dios es una empresa irrealizable o enloquecedora que certificó el fracaso de la modernidad (ahí tenemos al Nietzsche terminal, papando moscas en el manicomio de Jena), la posmodernidad, mucho más cuca y bandarra, hizo...
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