Va a ser duro. Sin arrepentimiento, blindados en un odio de hormigón, tal vez los acabemos viendo de concejales
ESTO no ha hecho más que empezar. La foto de la vergüenza, la sonrisita de Inés del Río, es sólo el banderazo de salida de un escarnio que promete emociones fuertes. Todavía queda el goteo siniestro de salidas que ya veremos si el Gobierno y la Fiscalía...
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