La sonada y mediática irrupción de Bill Gates en el parqué madrileño no puede, ni debe, distorsionar la realidad de una industria y un mercado cada vez más atractivos, por rentables, para la inversión extranjera. El fundador de Microsoft tiene el tirón suficiente para poner la Bolsa de Madrid en el mapa del mundo financiero, pero el trabajo de nuestras grandes...
Suscribete para leer la noticia completa:

