No acababa de creérmelo, aunque no sea la primera vez que las veo, a las grullas pasando por Madrid, mucho más bajas que los ánsares, escribiendo una «V» en el cielo. Fue este jueves, a las 12:13 en la calle de Alcalá, cerca de la Puerta del Sol, casi frente a la iglesia rosada del desaparecido convento de las Calatravas. Iba pensando que aunque la gente cambia,...
Suscribete para leer la noticia completa:

