Más que el techo de deuda, que es astronómica, lo que está en juego es el alma de los Estados Unidos
«LOS proyectos de ley entran en el Capitolio como caballos y salen como camellos», reza un viejo proverbio de Washington. A veces, como camellos renqueantes, como este apaño de última hora para aplazar el aumento del techo de deuda hasta el próximo febrero, cuando...
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