Una cincuentena de valientes se congregaron la semana pasada a las puertas de los juzgados de Sevilla para acosar e insultar a la juez Mercedes Alaya, porque esta había ordenado detener y después imputar a dos jefes sindicalistas, presuntamente implicados en los ERE de la vergüenza.
La juez Alaya tuvo que soportar los abucheos e improperios de familiares y compañeros...
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